Uso de tarjetas de crédito en México cae ante alta morosidad
La utilización de tarjetas de crédito registró una contracción superior al 10% durante agosto, mientras la mora alcanzó niveles críticos de 12.94% en julio.

El sistema financiero mexicano enfrenta un periodo de ajuste significativo tras reportarse que el uso de tarjetas de crédito cayó más del 10% a tasa interanual durante el mes de agosto. Este fenómeno, impulsado por una mayor cautela en el consumo de los hogares, coincide con un entorno de tasas de interés elevadas y una presión sostenida sobre el ingreso disponible de las familias mexicanas, según los datos más recientes del mercado.
La situación se agrava al observar el deterioro en la capacidad de pago de los usuarios, ya que la cartera vencida de los hogares alcanzó el 12.94% al cierre de julio. Este indicador de morosidad refleja las dificultades que enfrentan diversos sectores de la población para cumplir con sus compromisos financieros frente a la inflación y el encarecimiento del crédito bancario.
Analistas financieros han señalado que la combinación de una menor disposición al endeudamiento y el incremento en los impagos sugiere una fase de desaceleración en el crédito al consumo en el país. Las instituciones bancarias han comenzado a endurecer sus criterios de otorgamiento de crédito ante el incremento en los riesgos de impago registrados en los últimos meses.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y las autoridades monetarias mantienen un monitoreo constante sobre el comportamiento del crédito bancario. La intención de las autoridades es buscar mecanismos que permitan mantener la estabilidad del sistema financiero sin frenar el dinamismo económico, aunque por ahora la tendencia muestra una contracción clara en la actividad crediticia.
Este comportamiento del mercado crediticio es un indicador clave sobre el estado de la economía doméstica en México en este segundo semestre de 2026. La tendencia a la baja en el uso de plásticos bancarios y el incremento en la morosidad son factores que el sector privado vigila de cerca, ante la posibilidad de que este comportamiento se extienda durante el resto del año.


