Semarnat descarta viabilidad del fracking por falta de condiciones ambientales
La titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, reiteró que México no cuenta con las condiciones necesarias para implementar la fracturación hidráulica.

La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, afirmó este miércoles que México carece actualmente de las condiciones necesarias para la implementación de la técnica de fracturación hidráulica, conocida como fracking. Durante su intervención reciente, la funcionaria subrayó que la protección de los recursos naturales y la estabilidad ecológica del país prevalecen sobre el uso de métodos extractivos de alto impacto.
La postura de la Secretaría se da en un contexto donde el Gobierno Federal explora alternativas energéticas y de gestión de recursos hídricos. Recientemente, se informó sobre la autorización de pruebas técnicas para verificar la existencia de agua salada en zonas profundas, una medida que busca atender las necesidades hídricas del país sin comprometer la integridad de los ecosistemas mediante técnicas invasivas.
Bárcena enfatizó que cualquier decisión en materia energética debe alinearse con la política ambiental vigente, priorizando siempre la sustentabilidad y el acceso humano al agua. La funcionaria señaló que, ante los retos climáticos actuales, la administración federal mantiene un enfoque cauteloso respecto a los proyectos que pudieran representar riesgos para los mantos acuíferos y la biodiversidad nacional.
El debate sobre la viabilidad del fracking ha sido una constante en la agenda pública mexicana, donde diversas organizaciones civiles han expresado preocupaciones sobre los impactos geológicos y sociales de esta práctica. La Semarnat ha reafirmado que no se autorizarán proyectos que no cumplan estrictamente con las normativas ambientales, manteniendo un monitoreo constante sobre las actividades relacionadas con la extracción de hidrocarburos.
Con estas declaraciones, el Gobierno de México busca dar certeza sobre su estrategia de desarrollo energético, distanciándose de métodos que han sido cuestionados internacionalmente por su alta demanda de agua y potencial contaminación. La administración federal sostiene que la prioridad es asegurar un equilibrio entre la seguridad energética del país y el cumplimiento de los compromisos ambientales asumidos por la actual gestión.


