Presidenta cuestiona regreso del gobernador Rubén Rocha Moya tras ausencia
La presidenta de la República calificó como imprudente la reincorporación de Rubén Rocha Moya a sus funciones en Sinaloa tras un periodo de ausencia sin comunicación oficial.

La presidenta de México se pronunció este lunes sobre el retorno del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a sus actividades públicas tras un periodo prolongado de ausencia. Durante su conferencia matutina, la mandataria federal calificó el actuar del gobernador como personal e imprudente, subrayando que no existió una comunicación previa ni notificación formal hacia el Poder Ejecutivo federal respecto a sus movimientos.
La titular del Ejecutivo fue enfática al señalar que no ha sostenido diálogo alguno con el mandatario estatal y descartó que exista una comunicación prevista en el corto plazo. La postura presidencial marca una distancia institucional ante la crisis de gobernabilidad que enfrenta el estado, donde diversos sectores sociales y económicos han manifestado preocupación por la falta de claridad en la gestión pública durante las semanas recientes.
El descontento manifestado desde Palacio Nacional refleja la tensión en la relación entre el gobierno federal y la administración estatal sinaloense. Analistas políticos locales observan que este distanciamiento podría complicar la coordinación en materia de seguridad y la aplicación de programas sociales en la entidad, en un momento donde la presencia de la Guardia Nacional y las fuerzas federales resulta crítica para la estabilidad regional.
Por su parte, el equipo de comunicación del gobierno de Sinaloa ha mantenido una postura discreta tras las declaraciones de la presidenta. Se espera que en los próximos días se defina si el gobernador buscará canales institucionales para retomar el contacto con la federación o si la administración estatal continuará operando bajo las condiciones de aislamiento político que se han hecho evidentes tras este suceso.
La situación ha generado incertidumbre entre los habitantes de Sinaloa, quienes han sido testigos de una serie de eventos que han afectado la vida cotidiana en diversas zonas del estado. Mientras tanto, las autoridades federales mantienen su estrategia de supervisión directa en las regiones más vulnerables, buscando mitigar los efectos de la crisis política en la operatividad de los servicios públicos esenciales.


