Muere Wilma, la inseparable perrita de la princesa Astrid de Noruega
Doce días después del fallecimiento de la princesa Astrid a los 94 años, su chihuahua Wilma murió de forma plácida.

El entorno de la familia real noruega confirmó el deceso de Wilma, una chihuahua de 12 años que mantenía un vínculo estrecho con la princesa Astrid. La mascota falleció apenas doce días después de que la princesa Astrid, quien contaba con 94 años de edad, perdiera la vida, cerrando así un capítulo de compañía incondicional que marcó los últimos años de la aristócrata.
La noticia ha sido recibida con discreción por parte de los allegados a la casa real, quienes describieron el fallecimiento de la perrita como un evento ocurrido de manera tranquila. Wilma era reconocida en el círculo íntimo de la princesa por su carácter leal y su presencia constante en la residencia, convirtiéndose en una figura familiar para quienes frecuentaban el entorno privado de Astrid.
Aunque la partida de una mascota representa un proceso natural, la cercanía temporal con el fallecimiento de la princesa ha despertado un sentimiento de melancolía entre los seguidores de la monarquía europea. La lealtad de la pequeña chihuahua, que acompañó a la princesa durante más de una década, es recordada hoy como un ejemplo de la conexión emocional que puede existir entre las personas y sus animales de compañía.
El deceso de la princesa Astrid, hermana del rey Harald V, ocurrió a mediados de septiembre, dejando un vacío significativo en los actos protocolarios y en la vida familiar de la monarquía. Con la muerte de Wilma, concluye una etapa que ha sido descrita por personas cercanas a la familia como una historia de fidelidad que trascendió la vida pública de la princesa, enfocándose en la calidez de su hogar.


