Miembros de Banxico sugieren posible recorte a tasas de interés
Las minutas de la última reunión de política monetaria revelan que tres integrantes de la Junta de Gobierno consideran viable ajustar la tasa de interés próximamente.

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) mantuvo la tasa de interés de referencia en 6.50% durante su última decisión de política monetaria en septiembre. La resolución se tomó por unanimidad, fundamentada en la persistencia de presiones inflacionarias que obligan a mantener una postura restrictiva para asegurar la convergencia hacia la meta de inflación del organismo central.
Sin embargo, las minutas publicadas este jueves revelan una división de opiniones sobre la trayectoria futura del costo del dinero en el país. Tres de los miembros del órgano colegiado dejaron abierta la posibilidad de implementar un recorte en la tasa de interés en las próximas reuniones, argumentando que el panorama macroeconómico podría permitir un ajuste gradual si las condiciones de precios se tornan más favorables en los meses venideros.
Los integrantes que respaldan esta postura señalaron que, aunque los riesgos para la inflación siguen presentes, es necesario evaluar la magnitud del apretamiento monetario acumulado. Este debate interno refleja la búsqueda del equilibrio por parte de Banxico: no retirar el estímulo demasiado pronto para evitar repuntes inflacionarios, pero tampoco prolongar excesivamente una política restrictiva que pudiera limitar el dinamismo de la economía nacional.
Por el momento, la mayoría de la Junta de Gobierno enfatizó que cualquier movimiento hacia una política más laxa dependerá estrictamente de la evolución de los datos económicos y de la trayectoria observada en el índice nacional de precios al consumidor. El mercado financiero mexicano se mantiene atento a las próximas comunicaciones de la institución, buscando señales claras sobre el calendario que seguirá el banco central antes de cerrar el año.
La postura oficial se mantiene bajo el mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de la moneda nacional. La incertidumbre global, sumada a los factores internos de oferta y demanda, sigue siendo el principal eje de análisis para las decisiones que tomará el Banco de México en sus futuros encuentros programados para el resto de 2026.


