Especialistas advierten sobre los riesgos de dormir con el celular cerca
Mantener el dispositivo móvil junto a la almohada afecta la calidad del sueño y expone al cuerpo a radiación electromagnética constante.

Especialistas en salud en México señalan que el hábito frecuente de colocar el teléfono celular junto a la cama durante las horas de descanso tiene consecuencias negativas para el bienestar físico y mental. Esta práctica, que se ha vuelto común en gran parte de la población mexicana, altera los ciclos naturales del sueño debido a la emisión de luz azul y a la constante exposición a campos electromagnéticos que emiten estos dispositivos.
El principal problema radica en la inhibición de la melatonina, la hormona encargada de regular el ciclo circadiano. Cuando el usuario revisa notificaciones o redes sociales antes de dormir, el cerebro interpreta la luz emitida por la pantalla como luz solar, lo que retrasa la conciliación del sueño y reduce la calidad del descanso profundo, situación que puede derivar en fatiga crónica y falta de concentración durante las actividades diarias.
Además de la interrupción del sueño, diversos estudios sugieren que la exposición prolongada a la radiación no ionizante de los teléfonos móviles, al estar situados a escasos centímetros de la cabeza, es un tema que requiere atención. Aunque la Organización Mundial de la Salud continúa evaluando los efectos a largo plazo, los expertos recomiendan por precaución mantener una distancia mínima de un metro entre el dispositivo y el lugar donde se descansa.
Para mejorar la higiene del sueño, las autoridades de salud sugieren establecer horarios estrictos para desconectar los aparatos electrónicos al menos una hora antes de ir a dormir. Asimismo, utilizar un despertador convencional en lugar del teléfono ayuda a evitar la tentación de revisar mensajes durante la noche, permitiendo que el cerebro descanse plenamente sin interrupciones digitales.
Adoptar estas medidas sencillas puede marcar una diferencia significativa en la recuperación física de los trabajadores y estudiantes. Mantener el dormitorio como un espacio libre de tecnología no solo favorece el descanso reparador, sino que también reduce los niveles de ansiedad y estrés asociados con la hiperconectividad moderna que caracteriza a nuestra sociedad actual.


