El Mandato
México

Escalada comercial entre Estados Unidos y Canadá impacta la dinámica regional norteamericana

Las tensiones arancelarias entre Washington y Ottawa han generado incertidumbre en los mercados, obligando a México a monitorear de cerca el impacto en el T-MEC.

Redacción El Mandato
Foto: eleconomista.com.mx

La relación comercial entre Estados Unidos y Canadá atraviesa una etapa de alta fricción tras la imposición de nuevos aranceles estadounidenses a sectores estratégicos desde inicios de 2025. Esta medida, que afecta productos clave de la industria canadiense, ha provocado una respuesta proporcional por parte del gobierno de Ottawa, alterando el flujo comercial habitual en la región de Norteamérica.

Desde la perspectiva de la Secretaría de Relaciones Exteriores en México, el escenario actual representa un desafío significativo para la estabilidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La dependencia de las cadenas de suministro integradas hace que cualquier conflicto bilateral entre los socios del norte repercuta directamente en la competitividad de las plantas industriales asentadas en territorio mexicano.

Analistas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público han señalado que la volatilidad en los mercados internacionales y los posibles ajustes en las reglas de origen podrían complicar el panorama económico nacional en los próximos meses. Las autoridades mexicanas mantienen canales de diálogo abiertos con sus contrapartes para asegurar que las medidas proteccionistas no afecten de manera desproporcionada la operatividad de las empresas que operan bajo el marco del tratado comercial.

Por su parte, el sector empresarial en México ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que esta disputa se prolongue, lo que podría derivar en una reconfiguración de las inversiones extranjeras directas. La incertidumbre sobre los costos de logística y aranceles se suma a los retos que enfrenta el país para mantener su posición como principal socio comercial de Estados Unidos.

El gobierno federal continúa evaluando las implicaciones de estas tensiones, priorizando la defensa de los intereses comerciales del país dentro del marco legal del T-MEC. Se espera que en las próximas semanas se lleven a cabo reuniones técnicas para analizar el impacto de las restricciones y buscar mecanismos que mitiguen los riesgos de una desaceleración económica regional.

economiacomercio exteriort-mecnorteamericarelaciones internacionales