Díaz-Canel acusa a Estados Unidos de promover un genocidio silencioso en Cuba
El presidente cubano denunció que las sanciones económicas prolongadas constituyen una forma de agresión que afecta gravemente la estabilidad del pueblo caribeño.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció este lunes que el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos representa un mecanismo de asfixia que ha derivado en lo que calificó como un genocidio silencioso. Durante una intervención oficial, el mandatario sostuvo que la nación antillana enfrenta el cerco comercial más prolongado de la historia moderna, ejecutado por la principal potencia económica mundial con el objetivo de debilitar la estructura social del país.
El jefe de Estado cubano argumentó que las medidas restrictivas impuestas por Washington han limitado severamente el acceso a insumos básicos, tecnología y recursos financieros necesarios para el desarrollo nacional. Según la postura oficial de La Habana, estas políticas no solo impactan la economía local, sino que generan una presión constante sobre los servicios públicos y la calidad de vida de la población, exacerbando las dificultades cotidianas que enfrentan las familias en la isla.
En el contexto de la política exterior mexicana, la SRE ha mantenido históricamente una postura de respeto a la soberanía y de rechazo a los bloqueos unilaterales que afectan a naciones de la región. El gobierno mexicano ha reiterado en diversos foros internacionales la necesidad de fomentar el diálogo y la cooperación multilateral para resolver las diferencias políticas, buscando siempre alternativas que favorezcan la estabilidad en América Latina y el Caribe.
Por su parte, el equipo de gobierno cubano ha señalado que la persistencia de estas sanciones ignora los llamados de la comunidad internacional, que en repetidas ocasiones ha votado a favor del levantamiento de dichas restricciones. La administración cubana insiste en que, a pesar de las condiciones externas adversas, el Estado mantiene su compromiso con la protección de sus sectores estratégicos y el fortalecimiento de la resiliencia interna ante la crisis prolongada.
La denuncia de Díaz-Canel ocurre en un momento donde las dinámicas geopolíticas en el continente se mantienen bajo observación constante por parte de las cancillerías de la región. Se espera que este pronunciamiento sea analizado en las próximas sesiones de organismos regionales, donde se discuten los impactos de las políticas económicas coercitivas y su incidencia en el desarrollo de los países en vías de crecimiento.


