Brecha de género persiste en desempeño escolar de ciencias en México
Estudiantes mexicanas presentan un rezago educativo en ciencias respecto a sus pares varones, evidenciando una brecha de género que supera los seis puntos porcentuales en niveles básicos.

Datos recientes sobre el desempeño académico en México revelan una marcada disparidad en el aprendizaje de las ciencias entre estudiantes de educación básica. La proporción de niñas que se ubican por debajo del Nivel 2 en habilidades científicas supera a la de los niños por un margen que oscila entre los 6 y los 10 puntos porcentuales, una tendencia que preocupa a las autoridades educativas y académicos del sector.
Esta brecha, que se hace evidente en las evaluaciones estandarizadas, sugiere que las alumnas enfrentan mayores barreras para consolidar conocimientos fundamentales en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Especialistas en pedagogía señalan que, aunque la brecha ha mostrado variaciones en los últimos años, la persistencia de estos resultados subraya la necesidad de revisar las metodologías de enseñanza y el entorno escolar en las entidades federativas.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha manifestado que el fortalecimiento de la equidad en el aula es una prioridad de la agenda educativa actual. Según información de dependencias vinculadas al sector, se proponen estrategias para implementar programas de tutoría focalizados y la actualización de materiales didácticos, con el objetivo de cerrar este rezago antes de concluir el ciclo escolar presente.
Expertos en la materia atribuyen esta situación a múltiples factores, entre los que destacan los sesgos de género en el aula y la falta de estímulos para el desarrollo de vocaciones científicas desde edades tempranas. La discusión sobre estos resultados se ha trasladado al Congreso de la Unión, donde se busca impulsar políticas públicas que garanticen condiciones de igualdad en el aprendizaje, sin importar el género de los estudiantes.
El desafío para el sistema educativo nacional es integrar estas disparidades en el diseño de los Programas de Bienestar Educativo. La meta planteada por el equipo de trabajo de la SEP es reducir la brecha de desempeño mediante una mayor inversión en capacitación docente y recursos tecnológicos, buscando que el entorno escolar en México sea un espacio equitativo para el desarrollo intelectual de todos los niños y niñas.


